26 de Septiembre de 2017

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LAS ESTRELLAS LAS ESTRELLAS
El recuerdo lúcido

En las sociedades primitivas, se creía que cada estrella era el alma de una persona. Una estrella fugaz representaba a un recién nacido: el astro caía a tierra en el lugar en el cual el niño nacía.

Las estrellas son masas de gases, principalmente hidrógeno y helio, que emiten luz. Se encuentran a temperaturas muy elevadas.

El Sol es una estrella. Vemos las estrellas, excepto el Sol, como puntos luminosos muy pequeños, y sólo de noche, porque están a enormes distancias de nosotros. Parecen estar fijas, manteniendo la misma posición relativa en los cielos año tras año. En realidad, las estrellas están en rápido movimiento, pero a distancias tan grandes que sus cambios de posición se perciben sólo a través de los siglos.

El número de estrellas observables a simple vista desde la Tierra se ha calculado en unas 8.000, la mitad en cada hemisferio. Durante la noche no se pueden ver más de 2.000 al mismo tiempo, el resto quedan ocultas por la neblina atmosférica, sobre todo cerca del horizonte, y la pálida luz del cielo.

Los astrónomos han calculado que el número de estrellas de la Vía Láctea, la galaxia a la que pertenece el Sol, asciende a cientos de miles de millones.

La estructura interna de las estrellas no se puede observar de forma directa, pero hay estudios que indican corrientes de convección y una densidad y una temperatura que aumentan hasta alcanzar el núcleo, donde tienen lugar reacciones termonucleares. La estrella más cercana al Sistema Solar es Alfa Centauro. Las estrellas individuales visibles en el cielo son las que están más cerca del Sistema Solar en la Vía Láctea. La más cercana es Próxima Centauri, uno de los componentes de la estrella triple Alpha Centauri, que está a unos 40 billones de kilómetros de la Tierra.

Se trata de un sistema de tres estrellas situado a 4,3 años luz de La Tierra, que sólo es visible desde el hemisferio sur. Esta tiene un brillo real igual al de nuestro Sol.

Alpha Centauri, también llamada Rigil Kentaurus, está en la constelación de Centauro. A simple vista, Alpha Centauri aparece como una única estrella con una magnitud aparente de -0,3, que la convierte en la tercera estrella más brillante del cielo sur.

Cuando se observa a través de un telescopio se advierte que las dos estrellas más brillantes, Alpha Centauri A y B, tienen magnitudes aparentes de -0,01 y 1,33 y giran una alrededor de la otra en un periodo de 80 años.

La estrella más débil, Alpha Centauri C, tiene una magnitud aparente de 11,05 y gira alrededor de sus compañeras durante un periodo aproximado de un millón de años. Alpha Centauri C también recibe el nombre de Próxima Centauri, ya que es la estrella más cercana al Sistema Solar.

¿Por qué se piden deseos al ver caer estrellas fugaces?

Las supersticiones con respecto a las estrellas son tan antiguas como la propia humanidad. Desde los primeros tiempos, el hombre creyó que el cielo era la morada de los dioses. Al nacer Jesús, los Reyes Magos declararon que habían visto su estrella brillar en el Oriente: así se originó la idea de que las estrellas brillantes indicaban un nacimiento. En las sociedades primitivas, se creía que cada estrella era el alma de una persona. Una estrella fugaz representaba a un recién nacido: el astro caía a tierra en el lugar en el cual el niño nacía. Un deseo formulado cuando la estrella iba cayendo se cumpliría con seguridad.

Junto con estas supersticiones vinieron otras que decían que las estrellas fugaces eran avisos de muerte. Hasta hace poco, cuando se daba la noticia de una tragedia, alguien aseguraba haber visto caer una estrella.

Algunos historiadores dicen que la costumbre de pedir un deseo a las estrellas, ya sea que estén fijas o que vayan cayendo, probablemente comenzó con un intento de remediar algo. Si las estrellas tenían el poder de traernos algo bueno o algo malo, pedirles un deseo equivalía a reconocer su poder, y quien lo hiciera así sería recompensado.

Por otra parte, contar las estrellas se considera de mala suerte, pero si se cuentan nueve estrellas en nueve noches sucesivas, se puede pedir un deseo. También se dice que señalar las estrellas es pecaminoso y hasta puede ser fatal.











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