24 de Mayo de 2017

Revista esoterica online

Mundo Interior. Artículos.



La mente dormida La mente dormida
Estrategias para agilizar pensamientos
Dicen que uno de nuestros mayores problemas es que nos habituamos a rutinas, formas de hacer, de decir, de pensar. No damos cabida a la novedad, a un aire fresco.

Forzosamente después de años haciendo lo mismo y de la misma manera (la leche me gusta tibia, siempre tomo el bus a la misma hora y en la misma parada, los viernes a la 6 me voy con l@s amig@s para tomar algo, etc...), conseguimos que nuestro cerebro se "trabe", se quede estancado en un estado que no permite asimilar órdenes o mapas nuevos.

Entendemos por claridad mental tener la mente despierta y ágil, pensar y razonar con rapidez. Adquirir y asimilar nuevos conocimientos de manera clara, concisa y sin esfuerzo.

Para conseguir esto, debemos trabajar nuestra mente diariamente, debemos alimentar a nuestro cerebro de manera correcta y no dejarlo adormecerse. Igual que ejercitamos nuestro cuerpo, tenemos que ejercitar nuestro pensamiento. Ello nos ayudará a mejorar nuestra memoria, controlar el estrés y ser más eficientes y productivos, tanto en el trabajo como en nuestra vida personal.

Existen un sin fin de libros, costosos métodos e incluso algunos medicamentos y suplementos vitamínicos que nos prometen agilizar nuestra inteligencia, pero con unas sencillas pautas, unos simples ejercicios ?que son gratis- nosotros mismos podemos conseguirlo.

Cómo decían los clásicos ?mens sana in corpore sano?.

- Primero: debemos procurar dormir bien y las horas necesarias, nuestro cerebro necesita una media de 7-8 horas diarias de sueño, pues de lo contrario, estaremos cansados todo el día y el cansancio hacen que nos sintamos como sumidos en una niebla. Mucha gente considera que dormir es una pérdida de tiempo, pero nuestro cerebro en las horas de descanso trabaja de manera infatigable ordenando nuestros pensamientos, ideas y vivencias. Las analiza y nos prepara para poder enfrentar los nuevos retos con las experiencias adquiridas. Nos ordena por dentro, por eso tras llorar y dormir por ejemplo, nos sentimos mucho mejor.

MAXIMA: El descanso es necesario para ser vital.

- Segundo: es necesario hacer ejercicio con regularidad. Cuando sentimos fatiga mental o estrés, resulta mano de santo un ratito de footing o una caminata. Aunque no nos demos cuenta, en esos momentos de manera inconsciente realizamos algo parecido a lo que nuestro cerebro hace de manera automática cuando dormimos, pero de una más consciente, ordenamos nuestras ideas, pensamientos y vivencias y esto nos aporta relax y control.

- Tercero: comer sano. Una dieta que nos proporcione el equilibrio necesario de vitaminas y nutrientes mantendrá nuestra cabeza despierta, mientras que otra rica en grasa nos adormece nuestro pensamiento. Además aportar algo de azúcar (en cantidades moderadas) cuando estamos realizando tareas de mucha concentración nos ayudará a no sentir tanto cansancio al final del día.

MAXIMA: La vida desordenada es negativa para la mente.

- Cuarto: sorprende a tu cerebro: lávate los dientes con la izquierda (si eres diestro o viceversa --a ver si puedes--), juega a juegos como buscando a wally o mira cuadros 3D, vete a tu trabajo por otro camino, tal vez el más largo, eso te obligará a planear nuevas estrategias y darle una espabilada a tu cerebro.

La gimnasia mental es muy divertida. Son como juegos para niños. Además jugar a las cartas (mus, póker, cuanto más complejo el juego mejor), ajedrez, damas, parchis, todo juego que requiera nemotécnia y estrategia despertará a nuestro cerebro.

Debemos llevar una disciplina. No dormirnos y acomodarnos. Tan malo es tirarse en el sofá, como dejar que nuestro cerebro deje de pensar.

Esto no quiere decir que llevemos una disciplina monacal, sino un mínimo de orden. Es igualmente recomendable realizar todos los días algunos ejercicios de relajación. Sólo nos llevarán unos minutos y despejarán nuestra mente.

Los ejercicios respiratorios de relajación son muy interesantes en este sentido. Sencillamente, debemos tumbarnos en un lugar cómodo e ir relajando nuestras articulaciones al tiempo que aspiramos profundamente y expiramos muy despacio, durante unos quince o veinte minutos. Intentando siempre dejar nuestra mente en blanco, no pensar en nada concreto, sólo concentrarnos en nuestras respiraciones.

También la lectura agiliza la mente. Dedicar un tiempo todos los días a leer nos ayudará. No hace falta que se trate de libros de profundos filósofos, pero sí que lo hagamos comprensivamente, es decir, entendiendo lo que leemos y siguiendo la hilaza argumental. Este ejercicio nos abstrae de nuestra vida cotidiana y nos hace meternos en situaciones nuevas y desconocidas aunque sea a través de otros ojos.

Por último, debemos evitar distracciones, concentrarnos en lo que estamos haciendo. Muchas veces hacemos cosas mal o nos olvidamos de algo porque tenemos la cabeza en otro sitio, estamos pensando en otra cosa.

MAXIMA: Las cosas de una en una se hacen mejor.

Como vemos, son unas sencillas pautas de conducta que no suponen ningún esfuerzo. Si somos constantes con ellas nos ayudarán.

Y, si las probamos y no nos sirven, al menos no habremos gastado nuestro dinero y siempre estaremos a tiempo de apuntarnos a algún curso o comprar algún libro de algún ?gurú? del tema.

Aunque desde mundo interior os instamos a recurrir a los métodos aquí descritos que son de sabiduría popular y de siglos atrás.

MAXIMA: Sabe más el diablo por viejo que por diablo.







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